Y vamos otra vez. Estaba un poco perdida de la escritura y creo que no tenía musa, aunque siempre hay temas de los cuales quiero escribir, generalmente no es el momento, es decir sin inspiración.
Hoy quisiera referirme al tema de los hijos: tener, no tener, por qué si o por qué no.
Cuando la gente me pregunta ¿y tú cuántos hijos tienes? yo respondo "ninguno, gracias a Dios", seguidamente me miran con cara de espanto, asombro o reproche... Me da risita...
¿Quién dijo que cuando uno se casa tiene escriturada una obligatoriedad de que hay que engendrar hijos? Mejor aún ¿vinimos a este mundo a reproducirnos como animales sin ton ni son? O será más bien un tema de ego subido, como nos creemos el centro del universo... Como me dijeron algún día: "es que hay que propagar el apellido..." !Manada de ignorantes, no pues! Lady Di. ¡Ni que nuestros apellidos dieran cuenta de una estirpe de las más altas alcurnias y descendencias bajadas de los cielos! ¡Por Dios! ¡Que gran ridiculez! ¡Menuda estupidez!
Respeto a aquellos que quiere tener hijos, no importa la forma y la manera de su crianza, no me importan sus razones, pero definitivamente para mí esas razones no son válidas. ¿Por qué entonces no respetan a aquellos que no queremos tener descendencia? ¿Por qué nos miran como bicho raro y tratan entre chiste y chanza de convencernos que es una buena opción?
Las razones que yo escucho a menudo y mis percepciones:
1. Tengo hijos para realizarme como mujer: ehhhh yo ya me realicé como mujer hace rato.
2. Tengo hijos para consolidar la relación de pareja: ehhhh tengo datos estadísticos que demuestran que la llegada de los hijos literalmente acaba con la relación de pareja.
3. Tengo hijos para conformar una verdadera familia: ehhhh creo que tienen problemas de autoestima, ¿será que no son suficientes personas como para conformarla? ¿Qué pasa entonces cuando las parejas no pueden tener hijos, entonces no son familia?
4. Tengo hijos para no quedarnos solos: ehhhh seguramente cuando se mueran los hijos los van a llevar al otro lado y se regresan. Nacimos solos morimos solos, así de simple y los hijos deben hacer su vida, para nada tener hijos es una garantía de compañía. ¡Miles de casos se ven a diario!
5. Una mujer no está completa si no es madre: repito, estoy completa, me siento completa.
Otros dirían: instinto materno o amor de madre, eso es invaluable. La verdad es que si quisiera darle amor a un hijo adoptaría uno de tantos que han engendrado otros para dejarlos botados, bastante que lo necesitan. No veo la razón para embarazarme y tener un hijo supuestamente "propio": nadie es de nadie, eso lo tengo muy claro.
Lo cierto es que dentro de estas razones, nunca, nadie, ninguna, ha mencionado la responsabilidad social que acarrea tener un hijo. Nadie me ha dicho que quiere criar un ser útil y que transforme la sociedad. Algo que sirva y no otra langosta depredadora de las que abundan en la actualidad, sin valores, sin respeto, sin amor, sin conciencia, escaso de todo...
Tener un hijo es tan fácil... para la mayoría. Pero formar a alguien que valga la pena en estos momentos... no, pero al parecer pocos lo tienen claro, no hay más que ver las maravillosas pautas de crianza actuales, los comportamientos de estas bestias pequeñitas sin Dios ni Ley... ¿Qué se puede esperar? Ésto sin mencionar aquellos productos de madres niñas y adolescentes, hogares desarticulados y atípicos con un papá para cada muchachito, un hijito por cada ratico de desenfreno incontrolado, una sumatoria de seres que padecen hambre, frío, maltrato en todas sus variaciones, desamor y un profundo abandono.
Insistimos en prolongar nuestra maravillosa raza, respetable, pero no para mi. Si el cambio lo pudiese generar una sola personita hasta me arriesgaría... pero no, así no es la cosa.
Solo Dios sabe qué me tiene destinado y si es ser madre por supuesto que lo acepto con todo lo mejor que pueda dar de mi, pero si de mi depende, espero que no sea así. En esta reencarnación no.
Al final de mis días sean pocos o muchos los que falten, quisiera decir que lo mejor que hice en mi vida fue no tener hijos.
Sinceramente,
Alexandra