Apreciados todos:
Con todo el revuelo que ha tenido el tema, que si los libros, que si la película, que no quiero que la vean mis hijos, que degradación de la mujer, etcétera, etcétera, no podía dejar de escribir mi humilde opinión al respecto.
Aclaro que mi sentir es únicamente acerca de los libros, pues la película no la he visto y pienso que no necesitaré de ello.
Ahora bien, después de haberme involucrado en la lectura de esta trilogía que por cierto capturó mi atención durante los últimos días, debo decir que es una historia que debe leerse, máxime siendo en mi caso, lo más erótico que he leído en mis casi 42 años. Por supuesto que no tengo la menor idea de novela erótica ni soy erudita ni mucho menos, seguramente a ello se deba mi afirmación.
El inicio de la historia se torna un poco cruda y aborda sutilmente una práctica diría yo poco conocida como lo es el sadomasoquismo, pero va pasando de un momento a otro a una historia con un matiz romántico, con sus más y sus menos como toda relación afectiva, digna de Corin Tellado, lo que a mi gusto no me molesta en lo más mínimo, me encantan las historias de amor.
Todo termina con componentes de un enloquecido amor en medio de una fortuna indescifrable, y como si fuera poco con un sexo absolutamente increíble, ¿quién no querría esto?
No faltan los que contradicen, por supuesto, que la sumisión, que la perversión, que la vulneración de los derechos de la mujer, en fin, pero debo añadir que por ningún lado vi en la historia un sometimiento que no fuera consentido por Anastasia con excepción del episodio donde acaba dejando a Christian en el final del primer libro, de resto creo que todo es consentido y muy bien disfrutado.
Ahora que si el sadomasoquismo es una práctica "sana"... no tengo la menor idea, que lo digan los expertos en el tema, aquellos que lo practican y seguramente lo disfrutan, y si es así, total respeto: al que le gusta le sabe.
Dejémonos de tanta doble moral de por Dios, los hijos de esta generación no necesitan tapujos, ni reprimendas, necesitan guía, una mano firme (no amiga) y saber lo que es Respetar. Dejemos de criticar y de acusar con el dedo, con ¿qué derecho? seguramente si escudriñamos en nuestras entrañas encontremos más podrido de lo que creemos y si no es así, de seguro que serán aquellos que menos juzguen.
Con sinceridad me despido.
Con sinceridad me despido.