martes, 28 de noviembre de 2017

Se pasa la vida

Hoy no pude evitar sentirme un poco melancólica. Escuché una canción que trajo a mí, recuerdos maravillosos de mi adolescencia y pensé que es increíble que hayan pasado tantos años. ¿A qué hora se pasa la vida? sin darnos cuenta, sin mirar atrás, sin entender que ese tiempo jamás volverá, porque aunque creamos ser consientes del tema, realmente la añoranza de un tiempo pasado, siempre ronda nuestras mentes.

No con esto quiero decir que me aferro fervientemente en volver al pasado, por el contrario, estos pensamientos hacen que solo piense una cosa: vivir el momento, vivir el ahora, vivir con la intensidad de un niño, aprovechar los minutos, los segundos, los regalos que me ofrece el universo cada día, mi salud, mi cuerpo, mis sentidos... el seguir respirando.

Y amarrado a este sentimiento, necesito dar gracias. Gracias por lo vivido, lo bueno y lo malo, lo maravilloso y lo doloroso, todo absolutamente todo ha tenido más que una intención un resultado, un cambio en mi ser, una enseñanza y muchas veces una recompensa. ¿De qué podría quejarme? ¿Qué tengo que reprochar? Absolutamente nada, toda mi vida ha sido bajo un orden Divino, en un tiempo perfecto, en la justa medida.

Lo que queda es seguir viviendo, gozando de cada etapa, de cada condición, agradeciendo desde ya lo que esté por venir y sintiendo el poder infinito de Dios en cada partícula que existe y que incide en mi existir. ¡Eres sublime mi Creador!

Con amor, 

Alexandra

lunes, 23 de mayo de 2016

Tristeza

Y hasta que por fin tocas a mi puerta. ¿Sabes? Calladamente te esperaba, tercamente te presentía, ansiosamente te ignoraba. ¡Qué estúpida soy! Creando fantasías, tapando el sol con un dedo, contemplando desde el conformismo... y ahora qué? sin saber cómo hablar, cómo asumir, cómo arreglarlo.

Lo peor es pensar que otra vez caigo en lo mismo, siempre dando sin medida, facilitándole la vida a los demás y a mi ¿cuándo me tocará el turno? A veces me conformo con tan poco, tiendo a desvirtuar las cosas que a migajas me ofrecen y la verdad creí que había avanzado en el tema, pero veo que no.

Lo peor es que la duda aqueja, la duda de lo que viene, la duda de lo que sentiré, la duda del dolor, la duda de la soledad, la duda de volverse a acostumbrar, la duda de saber si puedo sola con esto, la duda de la pérdida o de la ganancia, la duda de salir de mi estado conformista y sus efectos.

Sé lo que debo hacer, pero no sé si de verdad lo quiero hacer, ante la incertidumbre lo que siento siempre será tristeza, sin evitarlo lo afronto nuevamente y solo pido al cielo que solo sea uno de aquellos momentos de los cuales después de pasado todo, todo sea verdaderamente mejor y no una cortina de humo como suelo armar en torno a mi vida.

Tristeza, si eso es lo que siento... :(

viernes, 28 de agosto de 2015

Alabanza

Señor, como siempre todo lo maravilloso que sucede en mi vida es obra Tuya!

Cómo no Alabarte, Bendecirte y Glorificarte si por Ti es que tengo tantas bendiciones en vida: mi padre, mi madre, mis hermanos, mis sobrinos, mi esposo, todos sanos y con una buena vida. Hasta mis gaticos que han despertado afectos que no imaginaba. Mi trabajo: gratificante y maravilloso. Mi Salud!!!! Dios cuánto te lo agradezco!!! 

A veces pienso que no soy digna de tanto amor que me ofreces, pero sé que Tú infinita bondad y Tú inmensa misericordia son inagotables.

Gracias Diosito por los momentos hermosos y por aquellos que no me agradan; gracias por las personas que me rodean, aunque me cueste aprender de ellas; gracias por las responsabilidades que tengo, aunque a veces quisiera aminorarlas; gracias porque las pequeños inconvenientes que a veces se presentan, son tan insignificantes en comparación a los que sufren tantas personas.

Por supuesto gracias por tú maravillosa creación: por el árbol, el mar, el sol, la flor, los magníficos animales y toda la bondad que encontramos en ellos. Por el poder apreciar estas maravillas y contemplar tú obra, que por cierto es lo único perfecto en este mundo.

Gracias Señor por mostrarme Tú Presencia a cada instante de mi vida, aunque la mayoría de veces Te ignore tanto.

¡Te Amo Padre!



miércoles, 27 de mayo de 2015

Por qué no tengo hijos...

Y vamos otra vez. Estaba un poco perdida de la escritura y creo que no tenía musa, aunque siempre hay temas de los cuales quiero escribir, generalmente no es el momento, es decir sin inspiración.

Hoy quisiera referirme al tema de los hijos: tener, no tener, por qué si o por qué no. 

Cuando la gente me pregunta ¿y tú cuántos hijos tienes? yo respondo "ninguno, gracias a Dios", seguidamente me miran con cara de espanto, asombro o reproche... Me da risita...

¿Quién dijo que cuando uno se casa tiene escriturada una obligatoriedad de que hay que engendrar hijos? Mejor aún ¿vinimos a este mundo a reproducirnos como animales sin ton ni son? O será más bien un tema de ego subido, como nos creemos el centro del universo... Como me dijeron algún día: "es que hay que propagar el apellido..." !Manada de ignorantes, no pues! Lady Di. ¡Ni que nuestros apellidos dieran cuenta de una estirpe de las más altas alcurnias y descendencias bajadas de los cielos! ¡Por Dios! ¡Que gran ridiculez! ¡Menuda estupidez!

Respeto a aquellos que quiere tener hijos, no importa la forma y la manera de su crianza, no me importan sus razones, pero definitivamente para mí esas razones no son válidas. ¿Por qué entonces no respetan a aquellos que no queremos tener descendencia? ¿Por qué nos miran como bicho raro y tratan entre chiste y chanza de convencernos que es una buena opción? 

Las razones que yo escucho a menudo y mis percepciones:

1. Tengo hijos para realizarme como mujer: ehhhh yo ya me realicé como mujer hace rato.
2. Tengo hijos para consolidar la relación de pareja: ehhhh tengo datos estadísticos que demuestran que la llegada de los hijos literalmente acaba con la relación de pareja.
3. Tengo hijos para conformar una verdadera familia: ehhhh creo que tienen problemas de autoestima, ¿será que no son suficientes personas como para conformarla? ¿Qué pasa entonces cuando las parejas no pueden tener hijos, entonces no son familia?
4. Tengo hijos para no quedarnos solos: ehhhh seguramente cuando se mueran los hijos los van a llevar al otro lado y se regresan. Nacimos solos morimos solos, así de simple y los hijos deben hacer su vida, para nada tener hijos es una garantía de compañía. ¡Miles de casos se ven a diario! 
5. Una mujer no está completa si no es madre: repito, estoy completa, me siento completa.

Otros dirían: instinto materno o amor de madre, eso es invaluable. La verdad es que si quisiera darle amor a un hijo adoptaría uno de tantos que han engendrado otros para dejarlos botados, bastante que lo necesitan. No veo la razón para embarazarme y tener un hijo supuestamente "propio": nadie es de nadie, eso lo tengo muy claro.

Lo cierto es que dentro de estas razones, nunca, nadie, ninguna, ha mencionado la responsabilidad social que acarrea tener un hijo. Nadie me ha dicho que quiere criar un ser útil y que transforme la sociedad. Algo que sirva y no otra langosta depredadora de las que abundan en la actualidad, sin valores, sin respeto, sin amor, sin conciencia, escaso de todo...

Tener un hijo es tan fácil... para la mayoría. Pero formar a alguien que valga la pena en estos momentos... no, pero al parecer pocos lo tienen claro, no hay más que ver las maravillosas pautas de crianza actuales, los comportamientos de estas bestias pequeñitas sin Dios ni Ley... ¿Qué se puede esperar? Ésto sin mencionar aquellos productos de madres niñas y adolescentes, hogares desarticulados y atípicos con un papá para cada muchachito, un hijito por cada ratico de desenfreno incontrolado, una sumatoria de seres que padecen hambre, frío, maltrato en todas sus variaciones, desamor y un profundo abandono. 

Insistimos en prolongar nuestra maravillosa raza, respetable, pero no para mi. Si el cambio lo pudiese generar una sola personita hasta me arriesgaría... pero no, así no es la cosa. 

Solo Dios sabe qué me tiene destinado y si es ser madre por supuesto que lo acepto con todo lo mejor que pueda dar de mi, pero si de mi depende, espero que no sea así. En esta reencarnación no.

Al final de mis días sean pocos o muchos los que falten, quisiera decir que lo mejor que hice en mi vida fue no tener hijos.

Sinceramente,

Alexandra








jueves, 26 de febrero de 2015

De las 50 sombras...

Apreciados todos:

Con todo el revuelo que ha tenido el tema, que si los libros, que si la película, que no quiero que la vean mis hijos, que degradación de la mujer, etcétera, etcétera, no podía dejar de escribir mi humilde opinión al respecto.

Aclaro que mi sentir es únicamente acerca de los libros, pues la película no la he visto y pienso que no necesitaré de ello. 

Ahora bien, después de haberme involucrado en la lectura de esta trilogía que por cierto capturó mi atención durante los últimos días, debo decir que es una historia que debe leerse, máxime siendo en mi caso, lo más erótico que he leído en mis casi 42 años. Por supuesto que no tengo la menor idea de novela erótica ni soy erudita ni mucho menos, seguramente a ello se deba mi afirmación. 

El inicio de la historia se torna un poco cruda y aborda sutilmente una práctica diría yo poco conocida como lo es el sadomasoquismo, pero va pasando de un momento a otro a una historia con un matiz romántico, con sus más y sus menos como toda relación afectiva, digna de Corin Tellado, lo que a mi gusto no me molesta en lo más mínimo, me encantan las historias de amor.

Todo termina con componentes de un enloquecido amor en medio de una fortuna indescifrable, y como si fuera poco con un sexo absolutamente increíble, ¿quién no querría esto?

No faltan los que contradicen, por supuesto, que la sumisión, que la perversión, que la vulneración de los derechos de la mujer, en fin, pero debo añadir que por ningún lado vi en la historia un sometimiento que no fuera consentido por Anastasia con excepción del episodio donde acaba dejando a Christian en el final del primer libro, de resto creo que todo es consentido y muy bien disfrutado.

Ahora que si el sadomasoquismo es una práctica "sana"... no tengo la menor idea, que lo digan los expertos en el tema, aquellos que lo practican y seguramente lo disfrutan, y si es así, total respeto: al que le gusta le sabe.

Dejémonos de tanta doble moral de por Dios, los hijos de esta generación no necesitan tapujos, ni reprimendas, necesitan guía, una mano firme (no amiga) y saber lo que es Respetar. Dejemos de criticar y de acusar con el dedo, con ¿qué derecho? seguramente si escudriñamos en nuestras entrañas encontremos más podrido de lo que creemos y si no es así, de seguro que serán aquellos que menos juzguen.

Con sinceridad me despido.

viernes, 6 de febrero de 2015

Que por qué no creo en la amistad...

Hola a todos!

Los que me conocen saben y me han escuchado decir de forma tajante y radical que yo no tengo amigos. Algunos se sienten molestos y otros un poco susceptibles (no lo digo con intención de herir a nadie), pero cada día que pasa definitivamente me convenzo de ello. 

En primer lugar, las llamadas amistades no son más que encuentros entre personas de forma causal y sin mayor trascendencia que la dada por el momento y el lugar en el que se encuentran. Me explico, la gente suele llamar "amigos" a aquellos que conoció y con los que estableció una relación más estrecha en la escuela, el colegio, el trabajo, la rumba, en fin: múltiples situaciones. Pero yo me pregunto: después de abandonar la escuela, el colegio, el trabajo... ¿a cuántos amigos frecuentamos y continuamos en contacto verdadero? (por supuesto nada que ver con redes sociales), contacto permanente y verdadero. ¿A cuántos de ellos estamos dispuestos a ayudar sin pedirles nada a cambio, solo por sentir su bienestar y felicidad? ¿Por cuántos amigos pasaríamos la frontera del dar sin recibir?

En segundo lugar, ¿cómo saber que esa persona realmente quiere ese bienestar para ti, que cuando tú necesites esa mano amiga te la extienda? Es más, que sepa cuándo es que tú la necesitas sin necesidad de pedírselo. ¿Es la amistad una relación de reciprocidad? O como en la mayoría de relaciones ¿una de las dos partes ofrece más que la otra?

Todos los días tengo que ver y escuchar a supuestos amigos quejarse del otro, criticarlo, hasta con cierto vestigio de veneno en sus labios, y me pregunto: si es que son tan buenos amigos, ¿por qué no se lo dicen al directamente interesado?.. ¿Por qué a veces terminan traicionándose de las peores e inimaginadas formas? En dónde está la amistad cuando se van a demandas, peleas, sacándose literalmente los trapitos al sol o peor aún, terminan en tragedias.

Yo estimo las personas, las quiero, trato de entenderlas, las respeto y cuando puedo les sirvo, pero no esperen de mi compincherías, abrazos por doquier y besos melosos, ¡no! esa no soy yo. El cariño se expresa de diversas formas, por supuesto, pero no con tanta ternura para luego estar tirándose los platos en la cabeza, eso es absurdo.

No creo en la amistad, creo que es un sentimiento oportunista, de momento y que a la hora de la verdad poca validez tiene en tú vida. Los únicos amigos que tengo son mi Papá y mi Mamá, los que vienen a recogerme con cucharita cuando estoy deshecha, los que corren a verme cuando estoy enferma, los que se desviven por hacerme algún favor, los que siempre están dispuestos para cuando los necesito... y cuando no, esperan por ello.

Debo agregar que cuando falten ellos, solo quedará el Único, El que no falla y El que siempre te acompaña (Dios, Universo, Fuerza Interior, Divinidad, como lo quieran llamar). 

Mientras tanto, procuraré mantener relaciones sanas a las que pueda y me puedan aportar, a las que alimente con cariño sincero y buenas intenciones, y que no tenga que estigmatizarlas con la etiqueta de AMIGOS, a veces la palabra da asco. Como dice el viejo y conocido refrán: Amigo el ratón del queso...

Con sinceridad!

Alexandra

jueves, 18 de diciembre de 2014

Tanto dolor en el mundo...

Las noticias de estos últimos meses no pueden ser más indignantes y cada día que transcurre parece ser peor. El dolor que tienen que vivir tantas personas en el mundo no tiene nombre, los casos de intolerancia, de maltrato, de irrespeto y de odio contra el otro pareciera que se han juntado todos en un mismo momento, seguramente y lo más lamentable es que NO, son muchos más.

El agredirnos mutuamente se ha convertido en la bandera que nos lidera. Matar es tan fácil y entristecer la vida de otros es una constante en nuestra sociedad. No entiendo por qué pasan estas cosas, por qué unas personas sufren tanto, por qué hay tanta indolencia y tan poca solidaridad, por qué se acabó la moral, las buenas costumbres y el civismo, por qué los valores se extinguen y ha surgido un culto a la banalidad que está acabando con la poca humanidad que queda en los habitantes de este planeta.

Que no todos son malos, ¡por supuesto! si no fuera así estaríamos en guerra o recogiendo los pedazos de ella, sin embargo abruma el hecho de que la indiferencia ha llegado a tal punto que parecemos máquinas, nada nos toca, nada nos afecta, nada nos importa y en consecuencia, no hacemos nada.

No dejo de soñar con un cambio, una transformación total, un nuevo y mejor espacio, un mundo tolerante, respetuoso y apacible, si, ese paraíso prometido, esa eternidad... Ese espacio donde los niños rozagantes rían hasta el cansancio; los viejos estén acompañados por sus familias, tengan un techo y una comida deliciosa cada día; los gobernantes trabajen para y por el pueblo buscando el bien común; los animales sean amados, cuidados y respetados; la naturaleza aprovechada y conservada; y las personas conviviendo en armonía, igualdad y santa paz.

No dejo de anhelarlo con toda mi alma...