Hola a todos!
Los que me conocen saben y me han escuchado decir de forma tajante y radical que yo no tengo amigos. Algunos se sienten molestos y otros un poco susceptibles (no lo digo con intención de herir a nadie), pero cada día que pasa definitivamente me convenzo de ello.
En primer lugar, las llamadas amistades no son más que encuentros entre personas de forma causal y sin mayor trascendencia que la dada por el momento y el lugar en el que se encuentran. Me explico, la gente suele llamar "amigos" a aquellos que conoció y con los que estableció una relación más estrecha en la escuela, el colegio, el trabajo, la rumba, en fin: múltiples situaciones. Pero yo me pregunto: después de abandonar la escuela, el colegio, el trabajo... ¿a cuántos amigos frecuentamos y continuamos en contacto verdadero? (por supuesto nada que ver con redes sociales), contacto permanente y verdadero. ¿A cuántos de ellos estamos dispuestos a ayudar sin pedirles nada a cambio, solo por sentir su bienestar y felicidad? ¿Por cuántos amigos pasaríamos la frontera del dar sin recibir?
En segundo lugar, ¿cómo saber que esa persona realmente quiere ese bienestar para ti, que cuando tú necesites esa mano amiga te la extienda? Es más, que sepa cuándo es que tú la necesitas sin necesidad de pedírselo. ¿Es la amistad una relación de reciprocidad? O como en la mayoría de relaciones ¿una de las dos partes ofrece más que la otra?
Todos los días tengo que ver y escuchar a supuestos amigos quejarse del otro, criticarlo, hasta con cierto vestigio de veneno en sus labios, y me pregunto: si es que son tan buenos amigos, ¿por qué no se lo dicen al directamente interesado?.. ¿Por qué a veces terminan traicionándose de las peores e inimaginadas formas? En dónde está la amistad cuando se van a demandas, peleas, sacándose literalmente los trapitos al sol o peor aún, terminan en tragedias.
Yo estimo las personas, las quiero, trato de entenderlas, las respeto y cuando puedo les sirvo, pero no esperen de mi compincherías, abrazos por doquier y besos melosos, ¡no! esa no soy yo. El cariño se expresa de diversas formas, por supuesto, pero no con tanta ternura para luego estar tirándose los platos en la cabeza, eso es absurdo.
No creo en la amistad, creo que es un sentimiento oportunista, de momento y que a la hora de la verdad poca validez tiene en tú vida. Los únicos amigos que tengo son mi Papá y mi Mamá, los que vienen a recogerme con cucharita cuando estoy deshecha, los que corren a verme cuando estoy enferma, los que se desviven por hacerme algún favor, los que siempre están dispuestos para cuando los necesito... y cuando no, esperan por ello.
Debo agregar que cuando falten ellos, solo quedará el Único, El que no falla y El que siempre te acompaña (Dios, Universo, Fuerza Interior, Divinidad, como lo quieran llamar).
Mientras tanto, procuraré mantener relaciones sanas a las que pueda y me puedan aportar, a las que alimente con cariño sincero y buenas intenciones, y que no tenga que estigmatizarlas con la etiqueta de AMIGOS, a veces la palabra da asco. Como dice el viejo y conocido refrán: Amigo el ratón del queso...
Con sinceridad!
Alexandra
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