lunes, 23 de mayo de 2016

Tristeza

Y hasta que por fin tocas a mi puerta. ¿Sabes? Calladamente te esperaba, tercamente te presentía, ansiosamente te ignoraba. ¡Qué estúpida soy! Creando fantasías, tapando el sol con un dedo, contemplando desde el conformismo... y ahora qué? sin saber cómo hablar, cómo asumir, cómo arreglarlo.

Lo peor es pensar que otra vez caigo en lo mismo, siempre dando sin medida, facilitándole la vida a los demás y a mi ¿cuándo me tocará el turno? A veces me conformo con tan poco, tiendo a desvirtuar las cosas que a migajas me ofrecen y la verdad creí que había avanzado en el tema, pero veo que no.

Lo peor es que la duda aqueja, la duda de lo que viene, la duda de lo que sentiré, la duda del dolor, la duda de la soledad, la duda de volverse a acostumbrar, la duda de saber si puedo sola con esto, la duda de la pérdida o de la ganancia, la duda de salir de mi estado conformista y sus efectos.

Sé lo que debo hacer, pero no sé si de verdad lo quiero hacer, ante la incertidumbre lo que siento siempre será tristeza, sin evitarlo lo afronto nuevamente y solo pido al cielo que solo sea uno de aquellos momentos de los cuales después de pasado todo, todo sea verdaderamente mejor y no una cortina de humo como suelo armar en torno a mi vida.

Tristeza, si eso es lo que siento... :(