En estos días me encuentro bastante trascendental y una de las cosas que me ha puesto a pensar es esa famosa frase: "cuando llegue la hora". Hace poco me preguntaban a qué era lo que más miedo le tenía y no supe que responder, la persona que me hizo la pregunta me dijo: "¡pues a la muerte!" pero yo siento que no es así, no a la muerte no le siento temor, pero si a otras cosas...
Siento temor a la forma de morir...
Siento temor a dejar de ver las personas que amo... a no poder compartir más con ellas... a no poder abrazarlas, besarlas, acariciarlas...
Siento temor a no poder desprenderme de lo terrenal e ir tranquilamente a donde deba ir...
Siento temor al sufrimiento en cualquiera de sus formas...
Siento temor de no alcanzar a realizar mis sueños a cumplir mis deseos...
Por eso cada día trato de vivirlo al máximo, de mejorar tantos errores y de amar sin medida, tratando de llevar un camino iluminado por el Padre Celestial... ¡Así sea!
Con relación al tema me llegó el siguiente poema de autor desconocido y que espero tenerlo presente, por supuesto mientras viva...
Prefiero que compartas conmigo unos
minutos, ahora que estoy vivo y no una noche entera, cuando yo muera.
Prefiero que estreches suavemente mi
mano ahora que estoy vivo, y no que apoyes tu cuerpo sobre mi cadáver, cuando
yo muera.
Prefiero que me hagas una breve
llamada ahora que estoy vivo y no que emprendas un inesperado viaje, cuando yo
muera.
Prefiero que me regales una sola
flor, ahora que estoy vivo, y no que envíes un hermoso ramo, cuando yo muera.
Prefiero que eleves por mí una corta
oración, ahora que estoy vivo, y no una eucaristía cantada y concelebrada,
cuando yo muera.
Prefiero que me digas unas palabras
de aliento ahora que estoy vivo, y no un desgarrador poema, cuando yo muera.
Prefiero que me escribas unas cortas
palabras, ahora que estoy vivo, y no un poético epitafio sobre mi tumba, cuando
yo muera.
Prefiero disfrutar de los más mínimos
detalles tuyos, ahora que estoy vivo, y no de grandes manifestaciones de pesar,
cuando yo muera.
Con amor infinito, Alexandra.
me encantó!!!
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